5 CONSEJOS PARA UNA MATERNIDAD FELIZ

5 CONSEJOS PARA UNA MATERNIDAD FELIZ

La maternidad es maravillosa pero requiere toda tu dedicación y puede dejarte exhausta. Además, un cambio de vida tan brusco no es fácil de asimilar y a muchas personas les supera. Por eso se me ha ocurrido dejarte unos consejos que pueden hacértela más llevadera ¿empezamos?

  1. Comparte responsabilidades desde el principio.

Las mamás tenemos la mala costumbre de ocuparnos de todo lo relacionado con el bebé. A veces porque el padre no se implica lo suficiente y no nos queda otro remedio. Otras porque nosotras mismas lo frenamos pensando que él no va a saber hacerlo o que no lo va a hacer igual de bien. Entonces cuando llega el momento en el que necesitamos un descanso, nos quejamos de que nuestra pareja no hace lo suficiente.

Debemos tener en cuenta que al principio los dos somos novatos, por lo tanto los dos tenemos que aprender  a identificar las necesidades del bebé y a satisfacerlas. Colaborar en el aprendizaje de tu pareja para calmar, cambiar el pañal o bañar al bebé, no sólo va a reducir tu carga de trabajo, sino que te va a proporcionar la tranquilidad necesaria en el caso de que tengas que salir sola o volver al trabajo.

  1. Aprende a identificar las necesidades de tu hijo.

Cada bebé es distinto. Algunos son más inquietos y otros más tranquilos. Unos son más dormilones y otros prefieren estar más tiempo en vigilia. Sea como fuere hay algunas señales que caracterizan las necesidades del tuyo y si aprendes cuales son te vas a ahorrar los nervios de no saber qué le pasa.

En líneas generales sabemos (porque nos lo han explicado en las clases de educación maternal o nos lo han contado amigos y familiares) que cuando el bebé se lleva las manos a la boca o la tiene abierta mientras mueve su cabeza “buscando”, es porque tiene hambre. O que cuando comienza a bostezar es porque tiene sueño. Pero otras veces se nos escapan o no caemos, por ejemplo en el caso de la sobreestimulación, el aburrimiento o una temperatura incómoda para ellos. En estos casos observa, comprueba, y descarta posibles causas haciéndote preguntas que te puedan dar pistas: ¿ha cambiado algo en su rutina? ¿Lleva mucho tiempo en el mismo sitio? ¿Ha hecho caca hoy? ¿Hemos tenido muchas visitas en casa? ¿Hay síntomas de enfermedad como mocos o tos? Etc.

En unas semanas te harás una experta identificando las señales propias de tu bebé.

  1. Busca un grupo de apoyo.

Un grupo de apoyo de personas que están pasando por lo mismo que tu puede ser de gran ayuda, porque son quienes mejor van a comprender tus sentimientos en estos momentos. Pueden escucharte si necesitas desahogarte y te tranquilizará saber que algunas tienen las mismas dudas o inquietudes que tú. Te sentirás acompañada y verás que algunas emociones que sientes ahora son más comunes de lo que crees.

Si no tienes amigas o familiares en tu misma situación, existen grupos de lactancia, de crianza, foros, reuniones posparto y actividades relacionadas con bebés, donde puedes conocer a otras madres recientes.

  1. Mantente informada.

Tienes unos meses para informarte de todo lo relacionado con las primeras semanas del bebé. Lee algunos libros, ve a charlas y pregunta a tu matrona todas tus dudas.

No descartes algunos métodos por lo que has oído sin antes informarte. Elige la forma de crianza que creas mejor o toma unos cuantos consejos de cada una. No trates de agradar a todo el que te da un consejo, porque te van a dar miles de ellos contradictorios, y sin que tú los hayas pedido. Lo más importante es que tú te sientas cómoda con tu manera de hacer las cosas y que las necesidades del bebé estén cubiertas.

  1. Busca tiempo para ti.

Los cuidadores tienen que cuidarse para poder cuidar a otros. Busca algunos momentos para ti, para cuidarte o hacer algo que te guste.

Esto puede parecerte imposible pero se puede, se van rascando ratitos de descanso. Y no olvides pedir ayuda si fuera necesario.

Espero que estos consejos te sirvan igual que me han servido a mí. Y si tienes algunos de tu cosecha no olvides compartirlos en los comentarios.

Esta entrada fue publicada en DESARROLLO PERSONAL y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *