ATRIBUCIÓN ¿CÓMO EXPLICAMOS LO QUE HACEMOS?

EL PROCESO ATRIBUTIVO

Qué es la atribución

La atribución es la explicación a lo que causa nuestra conducta y la de los demás.

Cuándo buscamos explicaciones

Normalmente no nos pasamos la vida tratando de buscar explicación a cada conducta que observamos. Sin embargo hay algunas situaciones en las que es más probable que se produzcan atribuciones. Por ejemplo, cuando esperamos que alguien se comporte de una manera distinta a la que lo está haciendo. Cuando fallamos en algo o no conseguimos nuestros objetivos. Y, ante acontecimientos negativos, como una enfermedad o una catástrofe.

En general buscamos más explicaciones a lo que percibimos como negativo que a lo positivo o a nuestros propios éxitos. Y lo hacemos porque intentamos comprender, controlar y predecir los acontecimientos que nos interesan.

En qué nos basamos para explicar un acontecimiento

Existen 3 dimensiones en las que nos basamos para explicar una conducta: el locus de control, la estabilidad y la controlabilidad.

Como vimos en una entrada anterior (locus de control), podemos atribuir los resultados de los acontecimientos a causas internas (personales) o externas (ambientales). Las causas internas o fuerzas personales son según Heider, el esfuerzo – intención y la capacidad; y las causas externas o fuerzas ambientales son la dificultad de la tarea y la suerte o azar. Por ejemplo si ganamos una carrera podemos pensar que se debe a que nos hemos esforzado mucho entrenando (causa interna) o a que la carrera era muy fácil (causa externa).

En la dimensión estabilidad, explicamos la conducta según se deba a factores estables  o inestables. Por ejemplo si hemos tenido un accidente de coche puede ser porque nos distraemos con facilidad (estable) o porque ese día no habíamos dormido lo suficiente (inestable).

Por último, podemos explicar el hecho según creemos que lo podemos controlar o no. Por ejemplo si nos caemos de la bicicleta puede ser porque no sabemos montar bien (controlable porque se puede practicar) o porque hacía mucho viento (incontrolable).

Las causas internas, inestables y controlables nos producen más sensación de control porque dependen de nosotros. Estas atribuciones fortalecen nuestra autoestima, seguridad y confianza. En cambio las atribuciones externas, estables e incontrolables nos generan incertidumbre y falta de control de la situación.

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