Cómo superar una recaída

 Cómo superar una recaída

El proceso de planificación de nuevos objetivos

A lo largo de nuestra vida nos marcaremos numerosos objetivos. Algunos relacionados con la salud física, como adelgazar o comer más sano. Otros de orden y organización, como mantener nuestras cosas cada una en su lugar, el coche limpio, tener los documentos organizados o (y esto le pasa a miles de estudiantes) llevar el estudio y los apuntes al día. Puede que relacionados con adicciones, como dejar de fumar o comprar sólo lo que necesitamos y no de forma compulsiva. Incluso escribir en nuestro diario.

Cuando nos macamos un objetivo lo primero que hacemos es planificar cómo lo vamos a hacer. Y nos ponemos a pensar en ello. Tenemos en cuenta los horarios, los costes y los materiales o utensilios que vamos a necesitar. Por ejemplo carpetas para los documentos, ropa deportiva para salir a correr, chicles y parches de nicotina para dejar de fumar…

Le damos cien vueltas al asunto. Lo planeamos con muchas ganas y con mucha voluntad de cumplirlo. Pero se nos suele olvidar una de las cosas más importantes: las recaídas.

Las recaídas son parte del proceso

En cualquier intento de hacer o algún cambio o introducir un nuevo hábito hay que tener en cuenta las recaídas porque pueden ser el motivo de que desistamos y abandonemos.

Suele pasar que después de una semana empezar una nueva rutina, un día no lo hacemos porque estamos cansados o porque no nos apetece o porque “ya lo haremos mañana”. Pero eso no es más que el comienzo del fin de ese objetivo que con tanta ilusión habíamos planeado.

Hay que tener muy en cuenta las recaídas. Podemos fallar, y eso no nos hace menos fuerte ni nos debe avergonzar. Simplemente hay que levantarse y continuar. Si lo cogemos por donde lo habíamos dejado antes de tropezar, todavía tendremos oportunidad de seguir adelante.

recaída

No cometas el error de volver al principio porque se hace más duro. En las dietas por ejemplo un fin de semana puede ser crucial. Empezamos bien el lunes y seguimos toda la semana hasta que el viernes por la noche nos la saltamos. Y en vez de seguir con nuestro plan el sábado, lo que hacemos es aprovechar el fin de semana para terminar de comer todo lo que nos apetece pensando que el lunes siguiente vamos a ser fuertes y vamos a empezar de cero ¡con el trabajo que costó el primer día! Al final recuperamos lo perdido y un poco más.

Si estás planeando algo en estos momentos, ya sabes que además de cómo vas a ir haciéndolo, tienes que tener un plan para las recaídas en los malos hábitos. Y el mejor plan suele ser darte cuenta del fallo, perdonarte el error y continuar por donde lo dejaste.

Las recaídas pueden indicar objetivos desproporcionados

Si tienes muchas recaídas puede ser que te hayas puesto objetivos muy duros. Revísalos y empieza paso a paso modificando y añadiendo hábitos y tareas sencillas que más adelante te lleven de forma natural y más sencilla a ese objetivo tan difícil.

Así que ya sabes, la mejor manera de superar una recaída es tenerla en cuenta antes de empezar y estar preparado.

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