Creando hábitos

Cuando compro un libro de los que pretenden enseñar cosas del tipo: “como mejorar…” “cómo aumentar…”, lo hago porque pienso que me puede beneficiar. Hay algunos que están escritos por personas que realmente han puesto en práctica lo que “venden” y otros que se quedan en simples opiniones de alguien que piensa que lo que dicen funciona, pero jamás lo comprobaron. Ya sabréis los que me gustan ¿no?

Yo leo mucho. Aprendo de casi todo lo que cae en mis manos, me gusta formarme, saber y crecer como psicóloga y como persona. Hace unos meses leí uno sobre hábitos que me pareció muy acertado, su autor es David Valois. Crear hábitos tiene sentido, es muy beneficioso para nuestra vida y nos convierte en personas más eficientes. Los libros de este autor motivan según los vas leyendo, dan muchas ganas de realizar sus propuestas. Como a mí me gusta probar lo que voy aprendiendo he decidido crear un hábito de los que me resultan más tediosos pero por otra parte es básico para la salud: hacer ejercicio, en mi caso va a ser caminar.

Hasta ahora he hecho el intento muchas veces, con el yoga, salir a correr, ir a un gimnasio… Pero me he decidido por caminar para intentar reducir las excusas al máximo. El gimnasio cuesta dinero y aunque es poco ya es una excusa, además requiere un horario, y con trabajo y una hija con muchas actividades extraescolares no puedo crear tal rutina. El yoga me gusta mucho pero requiere un espacio despejado, preparación y concentración… y claro, suele haber interrupciones. He empezado también una rutina para correr varias veces y me encantaría que me gustara correr, pero no me gusta, lo paso mal, me duelen las piernas, mis articulaciones sufren… Vamos que hasta ahora no me parece que sea mi actividad. Ya escribí sobre marcarse objetivos realistas y correr no lo es para mí.

Bien, llevo unos diez días andando. Me he organizado levantándome un poco antes y saliendo temprano para andar una hora, luego volver a casa, ducharme y prepararme para ir al trabajo. Tengo que decir que los dos primeros días me cansé por falta de costumbre pero llegar a casa y tener “la tarea hecha” a las 9 de la mañana es una sensación que os animo a probar. Me siento más enérgica y mejor conmigo misma. Los días que no puedo salir tan temprano, camino por la tarde o entrada la noche, o lo hago en dos tandas o aprovecho y voy andando a recoger a mi hija.

Preparada para caminar. Me acompaña Cholo

Preparada para caminar. Me acompaña Cholo

Hacer ejercicio es bueno para la salud física y mental.

Te mantiene en forma, te hace sentir bien y eso se traduce en más sonrisas y menos estrés y tristeza. Comprobado y recomendado. Aún faltan unas semanas para que se convierta en hábito, cuando suceda, pasaré al siguiente. Poco a poco me convertiré en una persona que emplea su tiempo de manera eficaz.

¡Un abrazo!

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