OBJETIVOS REALISTAS

Cuando cambies tus malos hábitos por otros buenos notarás que tu vida empieza a funcionar, que te sientes más enérgico y con más ganas. Notarás una gran satisfacción cuando vayas consiguiendo esos pequeños objetivos que te llevan hacia tu meta.

Es la mejor decisión que puedes tomar en estos momentos: cambiar hábitos. Añadir a tu repertorio hábitos positivos como leer a diario, hacer ejercicio, dedicar un poco cada día a formarte en lo que te gusta, etc. Te darán recompensas que no imaginabas. Al principio no es fácil establecer nuevas rutinas, los primeros días se hace cuesta arriba. Pero no desesperes, porque en pocas semanas habrás conseguido tener un nuevo hábito positivo, y lo harás de forma automática. Automática porque no te costará, pero vas a disfrutarlo y a disfrutar sus beneficios.

Puede que hayas intentado en más de una ocasión implementar un nuevo hábito y unos días después lo hayas dejado porque se te hacía demasiado difícil ¿Sabes por qué ocurre esto? Esto sucede cuando queremos ser demasiado rápidos en los cambios y nos ponemos objetivos poco realistas.objetivos realistas

Por ejemplo “quiero estar en forma”. Evidentemente no podemos ponernos en forma en dos semanas. En estos casos debemos revisar los objetivos, dividirlos en otros más pequeños y comenzar por ahí. El ejemplo decía “quiero estar en forma”, pues bien según nuestra condición física actual pondremos nuestros pequeños objetivos. En este caso podríamos comenzar con andar de 30 minutos tres días a la semana. La siguiente semana hacerlo de 40 a 60 minutos, la siguiente lo haremos igual pero de lunes a viernes y así sucesivamente. Iremos añadiendo además otros ejercicios para fortalecer el resto del cuerpo, igual que la otra actividad (andar), lo haremos de manera progresiva. Y así hasta crearnos una rutina adecuada para nosotros.

Si queremos hacerlo todo de golpe, por ejemplo salir a correr 1 hora el primer día, nos frustraremos y dejaremos de intentarlo. He puesto el ejemplo de estar en forma como podría haber puesto el de ser el mejor vendedor de la empresa. En cualquier asunto, ponte objetivos realistas.

Puedes usar una tabla para ayudarte a saber si tus objetivos son realistas. Ve anotando lo que te habías propuesto y lo que hiciste al final y así sabrás si debes ir más despacio o por el contrario puedes apretar más.

No caigas en los objetivos poco realistas porque son un obstáculo para la consecución de tus metas, pero tampoco te acomodes a hacer sólo lo que no te cuesta nada de trabajo porque no avanzarás. Recuerda que los comienzos son duros… pero tú puedes.

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