Orientaciones para no caer en los errores cognitivos

ERRORES COGNITIVOS: ¿POR QUÉ NOS PERJUDICAN?

¿Por qué nos perjudican los errores cognitivos? ¿Qué está mal en ellos? ¿Qué podemos hacer cuando los identificamos?

  • Conclusiones precipitadas o inferencia arbitraria: No saques conclusiones sin tener datos suficientes y si aun así tienes dudas… ¡pregunta!
    1. Lectura del pensamiento: Cuidado porque podemos adaptar nuestra conducta a lo que hemos imaginado que piensan los demás y por tanto crear una situación conflictiva. Evita las suposiciones.
    2. Error del adivino: Si te adelantas al futuro influirás en él, por eso cuando crees que algo saldrá mal, además de sentirte deprimido y frustrado, inevitablemente harás cosas que lleven a que de verdad salga mal.
  • Sobregeneralización: Es muy sencillo desmontar este pensamiento, sólo hay que pararse a pensar si realmente “siempre-nunca” ha sucedido lo que hemos generalizado. Uno de los ejemplos era “siempre haces lo mismo”, ¿siempre? ¿estás seguro? ¡Es tremendamente difícil hacer siempre lo mismo! Alguna vez habrá hecho otra cosa ¿no?
  • Exageración o catastrofismo: Tanto en la exageración cómo en la minimización el problema está en cómo vemos y describimos los acontecimientos. Lo que vemos como un desastre ni es tan malo ni suele tener consecuencias tan catastróficas como pensamos en ese momento ¿qué probabilidad hay? y si algo malo sucediera podríamos enfrentarnos a lo que surja, no es el fin del mundo.
  • Minimización: Como hemos visto hace un momento ni lo malo es tan malo ni es beneficioso restar valor a lo bueno, ya que los pequeños logros serán el motor de nuestra motivación para grandes cambios y consecuencias positivas. Prémiate por tus logros.
  • Filtro mental o abstracción selectiva: Cuando estamos tristes o deprimidos tendemos a recoger la información negativa del ambiente por lo que el porcentaje de cosas negativas es desorbitado y pensamos que todo o casi todo lo es. Párate a pensar si estás pasando por un mal momento que te haga filtrar sólo ciertas cosas.
  • Razonamiento dicotómico (todo o nada): La vida no es completamente blanca o negra. Si pensamos de esta manera nunca estaremos satisfechos por tener unas expectativas poco reales. Observa a la gente por la calle ¿son guapísimos o feísimos? ¿brillantes o tontos?
  • Personalización: No tenemos el control absoluto sobre las situaciones y mucho menos sobre las personas. Confundimos la influencia con el control. Este pensamiento nos puede jugar muy malas pasadas ya que nos lleva a un exceso de responsabilidad. Existen otros factores que influyen en los acontecimientos, tenlos en cuenta.
  • Razonamiento emocional: Este pensamiento interviene en gran medida es las depresiones porque cuando estamos deprimidos las cosas no nos producen emociones positivas, por lo tanto suponemos que algo es desagradable porque nos provoca una emoción desagradable. Echa la vista atrás y verás cómo esa situación no siempre te ha provocado emociones negativas.
  • Imperativos categóricos: Cuando es otro el que “debería” y no lo hace, nos sentimos frustrados y enfadados. Cuando somos nosotros nos sentimos culpables y avergonzados. Recordemos que no tenemos el control del comportamiento de las otras personas y seamos flexibles en el cumplimiento o incumplimiento de unas normas autoimpuestas. Somos humanos y el ser humano no es perfecto. Es bueno permitirnos equivocaciones.
  • Etiquetación: Poner etiquetas significa describir a una persona de forma inexacta y con una gran carga emocional. Cuando nos ponemos etiquetas negativas generamos hostilidad, resentimiento, ira… Cometemos errores pero no somos nuestros errores.

 

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