Prepara tu mente para el cambio de estación

Es un hecho demostrado que el cambio de estación nos afecta anímicamente y como dicen los Stark: “se acerca el invierno”. Esto sugiere un cambio que requiere una preparación previa para que la transición sea lo más liviana posible y es de lo que os quiero hablar en esta entrada.

Tanto las personas que se encuentran en un constante vaivén de subidas y bajadas de moral o de humor (me refiero a tristeza- alegría- apatía), como las que suelen estar en una línea más intermedia, notan el cambio de estación.

Son dos ante los que debemos estar preparados: el otoño y la primavera.cambios de estación

Hoy es 12 de septiembre y cuando menos lo esperemos llegará el otoño y con él la rutina, los colegios, los fines de semana más tranquilos, las noches más largas y los días más cortos, las rebecas y las mantitas. Y la rutina está bien porque nos da estabilidad, el problema es adaptarse a ella después de la época estival.

¿Cómo lo hacemos?

El primer paso es saber que nos va a afectar. ¡Enhorabuena! Si estás leyendo esto te acabas de enterar 😉

Lo siguiente es establecer una rutina apropiada. En esta rutina es importante que nuestro descanso nocturno sea de 7-8 horas. Partiendo de ahí organiza tu tiempo de manera que no te cause estrés lo que hay por hacer. Por ejemplo, haciendo las tareas más pesadas en las primeras horas disponibles.

Si tienes hijos tendrás que adaptar tus horarios a sus entradas y salidas del cole y sus actividades extraescolares por lo que empezaremos organizando ese horario e iremos añadiendo nuestras tareas.vuelta al cole

Si practicas algún deporte y tu horario te lo permite hazlo por la mañana, porque se suele estar más cansado al final del día (más, si cabe, con niños). Es preferible levantarse un poco antes y disfrutar del resto del día sintiéndote con el “trabajo hecho”.

Crear una rutina te va a ayudar a estabilizar tu mente, a ser más eficiente y a disfrutar más de los ratos de ocio.

No olvides apartar todos los días un tiempo para ti, ya que es muy importante cuidarse y sentirse bien para hacer todo lo demás.

¿Y si me siento triste y no tengo ganas de hacer tantas cosas?

Piensa que es un periodo de adaptación. El hacer cosas nos hace sentir bien, útiles y nos genera la sensación maravillosa de que estamos viviendo y aprovechando nuestra vida.

Además puedes realizar actividades placenteras en tu tiempo libre y practicar afirmaciones positivas, meditación, relajación…

La rutina me aburre

Pon atención a lo que más te guste de cada época. En otoño por ejemplo los paseos son más agradables porque ya no hace tanto calor. Apetecen las veladas en casa con amigos o familia. Cine o película en el sofá con palomitas. Salir a comprar unas castañas. La celebración de Todos los Santos o Halloween. terracitaEl reencuentro con los compañeros después de vacaciones. Seguro que hay fechas especiales como cumpleaños o aniversarios. Nos vamos preparando para la llegada de la Navidad. Disfrutamos más de las terracitas cuando hay un poco de sol. Y un largo etcétera.

Y algo que no va a fallar en motivarte, es ponerte un objetivo y trabajar en ello. Ahora es cuando empiezan los cursos y actividades y es el momento de empezar a hacer algo que siempre has querido saber o simplemente que te apetece probar. Desde aprender un idioma, hasta pintar un cuadro. Yoga, tenis, fotografía, flamenco, hip hop, maquillaje, cocina, restauración de muebles… Hay infinitas posibilidades para ti.

Haz que los fines de semana sean tu recompensa visitando pueblos cercanos, haciendo rutas de senderismo o simplemente quédate en casa y disfruta de tu descanso. Siempre hay alguna actividad interesante en tu ciudad o alrededores, ponte al día con la programación y ¡aprovecha! Disfruta de lo que te ofrece tu ciudad y no tengas miedo en probar cosas nuevas como un teatro de aficionados o una actuación musical de un grupo hasta ahora desconocido.

¿Cómo es la adaptación?

Los días irán pasando y nuestro cuerpo y nuestra mente se irán adaptando al nuevo clima, las horas de luz y la vuelta al trabajo y a las tareas. En poco tiempo te sentirás igual de bien que antes, sobre todo si sigues los consejos que acabamos de ver. chica otoño

El cambio del otoño al invierno no nos desajusta tanto como este, y ya cuando se acerque la primavera volveremos a prepararnos. Pero para eso aún queda.

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