TRASTORNO BIPOLAR: LA MONTAÑA RUSA DE LA MENTE

Trastorno bipolar: concepto, tipos y tratamiento

Nos encanta hablar de cualquier cosa, sepamos o no sobre el tema. Esto nos lleva a equivocarnos y cuando estamos equivocados sobre un trastorno psicológico, podemos actuar mal.

DEFINICIÓN

El trastorno bipolar es un conjunto de trastornos del ánimo que se caracteriza por fluctuaciones notorias en el humor, el pensamiento, el comportamiento, la energía y la capacidad de realizar actividades de la vida diaria.
El trastorno bipolar suele confundirse con simples cambios de humor pero va mucho más allá. Vamos a verlo de una forma sencilla:

Una persona sin trastorno bipolar tiene dos límites marcados en las fluctuaciones del estado de ánimo. Pongamos que de 0 a 10 se encuentran entre el 3 y el 7. Los cambios de humor que tiene, se encuentran siempre dentro de esos límites marcados y aunque puedan parecer intensos están dentro de la normalidad.
En cambio, una persona con trastorno bipolar supera esos límites, arriba y/o abajo, euforia (más de 7) o tristeza (menos de 3).


Esa es la diferencia fundamental entre el trastorno bipolar y los simples cambios de humor que nos pueden suceder a todos, ya sean debidos a causas internas o externas. Como por ejemplo: los cambios estacionales, el estrés, problemas leves o graves, efectos secundarios de alguna enfermedad, periodos vacacionales o acontecimientos puntuales…

IDENTIFICAR EL TRASTORNO BIPOLAR

Cuando se dan varios periodos depresivos  puede saltar la alarma de trastorno bipolar. Pero es más fácil de identificar cuando aparece un episodio maníaco.
Estas fases se caracterizan por excesos. Exceso de confianza, de autoestima, de energía, de charla… Un bienestar y energía tan intensos que se salen de lo habitual durante al menos una semana la mayor parte del día. Para el episodio hipomaníaco durante al menos 4 días durante la mayor parte del día. (Más sobre el episodio maníaco).

Vamos a ver los síntomas de estos episodios (maníacos e hipomaníacos) de los que deben darse al menos 3:

  • Sentimientos de grandeza o aumento de la autoestima.
  • Disminución de la necesidad de dormir (pueden ser suficientes sólo tres horas).
  • Aumento de la conversación o verborrea.
  • Sensación de que los pensamientos van rápido saltando de una idea a otra (fuga de ideas)
  • Se distrae con estímulos irrelevantes.
  • Aumento de la actividad dirigida a un objetivo o agitación psicomotora, no dirigida a un propósito.
  • Participación en actividades que pueden causar problemas (excesivas compras, azar, sexuales o inversiones económicas imprudentes).

En el episodio maníaco los síntomas causan un importante deterioro social y suele requerir hospitalización. En el hipomaníaco no causa una alteración importante y no requiere hospitalización.

Para el episodio depresivo se deben presentar 5 o más de los siguientes síntomas durante al menos 2 semanas:

  • Estado de ánimo deprimido casi todos los días durante la mayor parte del día.
  • Disminución del placer o de interés en casi todas las actividades durante la mayor parte del día, casi todos los días.
  • Aumento o disminución del apetito casi todos los días.
  • Aumento (hipersomnia) o disminución (insomnio) de las horas de sueño casi todos los días.
  • Agitación o enlentecimiento psicomotor (observable) casi todos los días.
  • Pérdida de energía casi todos los días.
  • Sentimientos de inutilidad o culpa excesiva casi todos los días.
  • Dificultad para concentrarse, pensar o tomar decisiones casi todos los días.
  • Pensamiento recurrente de muerte o suicidio.

CLASIFICACIÓN

Tipo I. El sujeto experimenta uno o más episodios maníacos. No son necesarios episodios depresivos para el diagnóstico, aunque suelen aparecer.

Tipo II. Episodios de depresión mayor y al menos un episodio hipomaníaco. Los episodios hipomaníacos son más difíciles de identificar porque pueden confundirse con un periodo más activo del sujeto.

No especificado. Cuando los síntomas no encajan en el tipo I o el tipo II. El trastorno bipolar no especificado desaparece en el nuevo manual diagnóstico DSM-V.

Ciclotimia. Se presentan numerosos episodios de hipomanía y depresión pero no depresión mayor. Son ciclos más rápidos que los de tipo I y II.

Los síntomas tanto de los episodios maníacos o hipomaníacos, como del depresivo o depresivo mayor, no pueden explicarse por efectos de alguna sustancia (drogas, medicación…), enfermedad o cambio significativo en la vida del sujeto (muerte de un familiar, divorcio, problemas económicos graves…)

TRATAMIENTO

En el trastorno bipolar es recomendable la medicación además de la terapia cognitivo-conductual para la adherencia al tratamiento y el desarrollo de habilidades que permitan identificar episodios y sobrellevarlos. Así como psicoeducación para el propio  paciente y su entorno, y una red de apoyo.

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